Cómo se fabrica un abanico artesanal paso a paso
Como profesionales dedicados a la venta de abanicos en Logroño, podemos decirte que la fabricación de un abanico artesanal es un proceso que combina precisión, paciencia y habilidad manual. En primer lugar, se selecciona el material adecuado para las varillas y el cuerpo del abanico. Tradicionalmente se utiliza madera ligera y resistente, como el bambú o el pino, que permite manipular fácilmente las piezas sin comprometer su durabilidad. Las varillas se cortan en medidas uniformes, garantizando que todas tengan la misma longitud y grosor. Después, se lijan cuidadosamente para eliminar irregularidades y asperezas, obteniendo un acabado suave que facilite su ensamblaje y manipulación.
Una vez preparadas las varillas, se procede a perforarlas en un extremo, lo suficiente para insertar un eje que permita la apertura y cierre del abanico. Este eje suele ser un pequeño pasador metálico o de madera que mantiene unidas todas las varillas, asegurando al mismo tiempo su movilidad. Cada varilla se organiza de manera ordenada para que, al abrir el abanico, se despliegue de forma uniforme y equilibrada.
El siguiente paso consiste en fijar el cuerpo del abanico, que generalmente está hecho de tela ligera, papel resistente o algún material decorativo. Este se corta con las dimensiones adecuadas y se adhiere a las varillas mediante pegamento o costura, asegurando que quede bien tensado y que cada varilla sostenga la superficie sin arrugas. Es importante revisar que la unión sea firme, pero flexible, para permitir un uso prolongado sin deterioro.
Finalmente, se realizan los acabados. Se lijan nuevamente los bordes, se aplican barnices o lacas para proteger la madera y se añaden detalles decorativos según el diseño deseado. Cada abanico se prueba abriendo y cerrando varias veces para verificar su funcionalidad y resistencia. El resultado es un producto terminado que combina utilidad y estética, listo para su uso o exposición.
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